El problema de la gestión de los espacios públicos en la ciudad de Lima

Por: Alvaro Rojas

PAR – Instituto de Políticas Públicas, Regulación y Desarrollo (Publicado en la revista Gestión Pública)

Abstract

El problema de los llamados espacios públicos de la ciudad de Lima es su paulatina privatización. La disposición de la gestión edil anterior y la continuación en la actual acerca del cobro por el acceso a estos espacios ocasiona un problema de gestión: el mantenimiento de dichos ambientes requiere un gasto que es cubierto por el cobro a los ciudadanos. Sin embargo, esto contradice la propia idea de espacios públicos.

En este artículo se realizará un breve análisis de la actual situación de la gestión y privatización de algunos espacios públicos en la ciudad de Lima. Para tal objetivo definiremos qué es un espacio público para luego centrarnos en el análisis de la gestión de los mismos a través de la privatización y presentando propuestas de solución para esta situación que consideramos problemática.

Conociendo el espacio público

La noción de “espacio público” está dividida entre las diferentes concepciones que aparecen, por ejemplo, en la sociedad limeña. Por ejemplo, según la encuesta de “Lima Como Vamos 2011, “el 44.4% de los entrevistados pensó en los parques cuando se les preguntó por el concepto de espacios públicos” (Lima Como Vamos 2011) notando así que la población posee una idea básica de lo que es un espacio público. No obstante, para este artículo nos centramos en dos definiciones del espacio público pertenecienetes a reconocidos académicos. Una definición, es la argumentada por el arquitecto Wiley Ludeña; para quien los espacios públicos son el “dominio constituido por todos los espacios de la ciudad abiertos, cubiertos, semicubiertos, diseñados o no diseñados, naturales o artificiales de prioridad y gestión pública y uso público efectivo o potencial libre e irrestricto de forma individual o colectiva en mediación de intereses privados” (Ludeña 2011).

Otra definición que también nos parece relevante, es la que contempla al espacio público como una infraestructura social de propiedad y gestión pública; de uso libre e irrestricto de forma individual o colectiva que todo individuo socializa sus derechos en su condición de ciudadano y en donde se promueve prioritariamente los valores públicos (museos, bibliotecas, etc) (Ludeña 2011). Finalmente, Vega Centeno (2011)  define al “espacio público como destino”. Es decir, espacios de encuentro y tránsito como parques, plazas, calles: posibilidad de encontrarse con otras personas en un espacio donde concurren muchas personas; posibilidad de las personas en estar en constante movimiento, e interactuar con miles, a quienes no conocemos. Es la ciudad hecha por los movimientos, del espacio público y su relación con  los ciudadanos

En base a las definiciones planteadas afirmamos que la noción de “espacio público” gira entorno a los espacios destinados para el disfrute de la población. Lo cual, significa el ejercicio de los derechos de todos y todas en su capacidad de utilización de espacios dedicados a la recreación y socialización. Entonces,

la importancia de los espacios públicos radica en reconocer que son ambientes utilizados por una gran cantidad de personas, en donde se desarrollan dinámicas sociales, culturales, y de aprendizaje colectivo. En el mismo sentido, la gestión de los mismos permitiría a la Municipalidad Metropolitana de Lima cumplir con una de sus funciones: permitir el acceso libre y promover el desarrollo de todos y todas en base a los derechos ciudadanos de tener espacios destinados al desarrollo personal, familiar y construir lazos sociales que a su vez originan la “confianza hacia el otro, al extraño” (Vega-Centeno 2011)

Ahora bien, consideramos que estas definiciones de espacio público no han sido incluidas a cabalidad por la gestión municipal, tanto en la gestión edil anterior como en la actual, si bien en esta última gestión edil se han logrado avances notorios y considerables, se tiene una visión diferente en cuanto al servicio y gestión ofrecidos en estos espacios destinados para los ciudadanos y ciudadanas. Entonces, ¿en qué se han enfocado la gestión de los espacios públicos en ambos periodos ediles?

Privatizando los espacios públicos: el cobro de lo “público”

Habiendo  definido a los espacios públicos, resulta importante reconocer la problemática que existe en la ciudad de Lima. Resulta que, en un hecho contradictorio, muchos de los espacios públicos de la ciudad limeña han sido “privatizados”. Esta situación se fortaleció en la gestión edil de anterior y, como consecuencia del mismo, las estructuras se mantienen en la gestión edil actual.

En principio, la gestión pública se centra en la capacidad de los actores públicos de organizar un sistema de producción de manera técnica y políticamente argumentadas, a fin de que ofrezcan soluciones a los problemas y satisfagan las necesidades para el bienestar de la población. Aplicando esto a la gestión pública de la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML) es importante que se considere la satisfacción de las necesidades básicas que los ciudadanos y ciudadanas de la capital buscan en los espacios públicos: la recreación, socialización, y la generación de una cultura ciudadana que permita la convivencia pacífica entre todos y todas. En suma, derechos que son necesarios para el desarrollo de la población en materia de prácticas y valores ciudadanos.

Ahora bien, la gestión edil en la actualidad  tiene a su cargo diversos espacios públicos (cabe resaltar que la ciudad limeña no cuenta con un registro oficial que indique la cantidad de los mismos; esto ocasiona que no se tenga conocimiento ni medir con certeza el espacio público que posee Lima y cuánto hace falta) Por dar un ejemplo, la Municipalidad de Lima administra ocho parques zonales, que suman un total de 2´407,732 m²; Asimismo, los parques metropolitanos suman un total de 204,283 m²(Lima Como Vamos 2011).

PARQUES ZONALES

 

imagen 1

 

 PARQUES METROPOLITANOS

imagen 2

A partir de los anteriores gráficos podemos dar cuenta de la enorme responsabilidad que tiene la MML por gestionar estos espacios públicos destinados a la ciudadanía.

Ahora bien, enfocándonos en el problema, a pesar de las implicancias que tienen estos espacios para la ciudadanía, la MML ha venido “privatizando” estos espacios públicos: la privatización, una de las formas de gestión venidas del ámbito de reformas estructurales propiciadas en los años 90´s, ha calado fuertemente en la gestión pública de parques, zonas de recreo, y demás espacios públicos. La privatización implica, en efectos reales, que para lograr el acceso al denominado espacio público el ciudadano o ciudadana debe dar una suma de dinero para disfrutar de los beneficios de estos espacios. Esta situación contradice todo lo anteriormente descrito en este artículo, por definición y por sus implicancias prácticas no debe ser “cobrado” a la población. La entrega de dinero supone a su vez que no solamente se tenga el espacio público, sino que se espere el ofrecimiento de más y mejores servicios por parte de los administradores, en este caso de la MML. Es así que, en la mayoría de espacios públicos de la capital se está cobrando el acceso a los mismos. Algunos ejemplos de esta situación lo constituyen: el parque de las Aguas, en donde, se cobra un monto que es destinado al mantenimiento del parque (cabe resaltar que, además, se encuentra enrejado, como otros muchos otros parques, y esto vulnera el derecho al libre acceso de los ciudadanos y ciudadanas) Los parques zonales (los cuales fueron llamados “clubes zonales” para justificar el cobro de la entrada) también han sido privatizados con lo cual la población de escasos recursos no puede acceder a estos espacios (en los gráficos previos se demuestra que los parques zonales se encuentran todos en los distritos de mayor población y de condición económica pertenecientes al sector C, D y E) El cobro así se ha  convertido en un obstáculo para el disfrute colectivo e igualitario del espacio público.

La privatización de estos espacios, implica que al cobrar el ingreso se espera mejores servicios, los cuales en su mayoría no son cumplidos. Según datos de Lima Como Vamos (2011) “en promedio estos parques [parques zonales] sólo tienen habilitados el 64% de su área total, por ejemplo, el Parque Huáscar en San Juan de Lurigancho, con 666,971 m2, y el parque Cahuide en Ate, con 611,200 m2 –los dos más grandes de Lima–, sólo tienen habilitados un 47% y un 28%, respectivamente”. Otro problema del uso de los espacios públicos es la habilitación de actividades lucrativas como ferias, ventas, entre otras; que distorsionan el concepto de espacio público. Privatizar implica también, como efecto del mismo, que se diferencien entre los usuarios y el resto: margina en relación al acceso a los espacios públicos a todos aquellos que no han pagado por el ingreso a los mismos. Una muestra bastante clara de esta limitación a los espacios públicos, es el enrejado alrededor de estos parques zonales y otros de la capital. En otras palabras, no se permite ingresar por no pagar y se restringe el acceso vial a estos espacios públicos por la misma razón. De este modo, en nuestra forma de análisis, se vulneran los derechos ciudadanos de acceder al uso del espacio público en su ciudad.

Sugerencias para el cambio

Finalmente, sugerimos que si la gestión municipal de los espacios públicos logra habilitar todos los parques, es esperable que más personas disfruten de los mismos y que se cumpla con una gestión pública orientada a garantizar el acceso a todos y todas. Asimismo, esto debe complementarse con la búsqueda de una fórmula que permita el mantenimiento y creación de espacios públicos sostenibles sin que se recurra al cobro injustificado de entrada a los mismos. Por último, el espacio público debe ser considerado como un derecho que tienen los ciudadanos por un espacio adecuado para su relación interpersonal con los demás: “espacios que sean campos fértiles para la interacción de una inmensa diversidad de personas, que permitan el surgimiento de relaciones humanas y que den rienda suelta a la creatividad” (Lima Como Vamos 2011) Por todo ello, garantizar una gestión pública de la MML orientada a lo “público” y no aplicar las tendencias privatizadoras que rompen con las dinámicas recreaciones, socializadoras, y generados de valores ciudadanos de los espacios públicos en la capital.

Bibliografía

LIMA COMO VAMOS (2011) Evaluando la gestión en lima al 2011

LUDEÑA, Wiley (2011) “Espacios Públicos y Renovación urbana en el Perú”. Ponencia presentada en Seminario Lima y Espacios Públicos: Diseño urbano y urbanismo del futuro. Nuevos desafíos. Lima

VEGA-CENTENO, Pablo (2011) “Lima-cambios sociales y espacios públicos”. Ponencia presentada en Seminario Lima y Espacios Públicos: Diseño urbano y urbanismo del futuro. Nuevos desafíos. Lima

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